Método de trabajo

Cómo trabajamos en una ruptura de agencia o distribución

El encargo comienza delimitando la urgencia, el contrato, los documentos y la decisión que debe adoptarse. Solo después puede concretarse el alcance profesional y el presupuesto.

1. Primera comunicación escrita

El primer contacto debe permitir conocer quién consulta, su posición contractual, qué ha ocurrido y qué fecha no debe dejarse pasar. No es necesario enviar todavía todo el expediente ni documentación especialmente sensible.

Posición

Indica qué función desempeñas y quién es la otra parte: no se revisa del mismo modo una reclamación del agente que la defensa del empresario o la salida de un distribuidor.

Situación

Explica si has recibido la terminación, quieres comunicarla o ya existe una reclamación o procedimiento. Ese momento determina qué actuaciones pueden prepararse todavía.

Fecha

Señala cuándo recibiste la comunicación, desde qué fecha pretende terminar el contrato y qué vencimientos conoces. Las fechas de envío, recepción y efectos pueden ser distintas.

Objetivo

Explica qué necesitas decidir: contestar una carta, preparar la salida, negociar, reclamar o defenderte. Así puede delimitarse un encargo proporcionado a la necesidad actual.

2. Valoración inicial del asunto y de sus plazos

Antes de aceptar un asunto se comprueba la materia, la posible existencia de conflicto de intereses, la urgencia, la jurisdicción y si la documentación disponible permite una primera revisión útil. Una fecha próxima puede exigir preservar prueba o adoptar una decisión antes de cuantificar el fondo.

3. Delimitación del alcance

No todos los asuntos requieren el mismo trabajo. Puede ser suficiente una revisión inicial del contrato y de la carta; otros exigen reconstruir la relación, auditar clientes, analizar contabilidad, preparar una negociación o diseñar la defensa procesal.

4. Propuesta escrita

Cuando el asunto encaja, la propuesta identifica la fase de trabajo, las actuaciones incluidas, la documentación necesaria, los honorarios, los impuestos y aquello que queda fuera. También señala si procurador, perito, economista, notario, desplazamientos, caución, recursos o ejecución requieren presupuesto separado.

La relación profesional no nace por visitar la web o enviar un formulario.

El trabajo comienza cuando el despacho ha confirmado que puede asumir el asunto, se acepta la propuesta y se cumplen las condiciones acordadas.

5. Análisis y estrategia

La estrategia se construye en este orden: calificación de la relación, contrato, cronología, comunicaciones, cifras, prueba, plazos y objetivo. El resultado puede ser responder, preservar documentación, negociar, preparar una salida, reclamar o defenderse.

  1. Calificar. Agencia, distribución, suministro, comisión, franquicia o posible relación laboral.
  2. Reconstruir. Duración, modificaciones, incumplimientos, carta y fecha de efectos.
  3. Cuantificar. Separar cada partida y evitar que la misma pérdida se reclame dos veces.
  4. Decidir. Elegir la actuación proporcionada a la prueba, la urgencia y la relación coste-beneficio.

6. Comunicación durante el encargo

Las decisiones relevantes se explican con sus alternativas, riesgos y documentos de soporte. El cliente conserva la decisión final informada. La actuación jurídica no incluye promesas de resultado y puede requerir ajustes si aparecen hechos, documentos o plazos que no se conocían al presupuestar.

Dirección jurídica: Álvaro Parra Navarro. Alcance y actualización de esta guía. La información general debe contrastarse con el contrato y los documentos del asunto.

Siguiente paso

El alcance del encargo se acuerda antes de comenzar.

Cuéntanos qué ha ocurrido, qué necesitas resolver y si existe un plazo. Con esa información se concreta qué documentación revisar y qué fase de trabajo presupuestar.

Carta o plazo próximoSolicitar presupuesto