Por qué no existe un precio automático
Dos rupturas que parecen semejantes pueden exigir trabajos muy distintos. No es lo mismo revisar una carta y un contrato que reconstruir diez años de relación, analizar una cartera de clientes, conciliar liquidaciones, preparar una pericial o atender un procedimiento ya iniciado.
Qué debe contener la propuesta escrita
- Objeto y fase concreta del encargo.
- Actuaciones incluidas y resultado documental esperado.
- Documentación que debe facilitarse.
- Honorarios e impuestos.
- Fechas de pago o fases del trabajo a las que se vincula cada abono.
- Actuaciones excluidas y circunstancias que exigirían ampliar el presupuesto.
- Gastos de terceros y suplidos previsibles.
El trabajo puede dividirse por fases
Análisis inicial
Calificación, contrato, cronología, plazos, riesgo y documentación faltante.
Análisis o negociación
Cuantificación, requerimiento, respuesta, negociación o acuerdo.
Litigación
Demanda, contestación, reconvención, prueba, audiencia, juicio y resolución.
Dividir el trabajo por fases permite revisar lo conseguido y su coste antes de decidir si conviene continuar, negociar o cambiar el planteamiento.
Conceptos que pueden requerir presupuesto separado
Procurador, perito, economista, notario, traducción, desplazamientos, caución, tasas o depósitos, recurso, ejecución y actuaciones en otra jurisdicción no se presumen incluidos. La propuesta concreta su tratamiento.
Qué ocurre si cambia el asunto
Si aparecen nuevos contratos, partes, países, una reclamación reconvencional, un volumen documental sustancialmente mayor o una actuación urgente no prevista, se explicará el cambio de alcance antes de asumir trabajo adicional.
Cómo solicitar una propuesta
El formulario inicial debe permitir identificar el asunto sin entregar todavía todo el expediente. Cuando la información sea suficiente, se indicará si procede una revisión inicial y qué documentación resulta necesaria para preparar la propuesta.
Dirección jurídica: Álvaro Parra Navarro. Alcance y actualización de esta guía. La información general debe contrastarse con el contrato y los documentos del asunto.