Elementos de la matriz de viabilidad
Calificación, obligación, causa, compatibilidad y plazo.
Contrato, carta, clientes, cuentas, inversiones y fuentes ajenas.
Cuantía neta, coste, escenarios, solvencia y ejecución.
Incumplimiento propio, compensación, reconvención y costas.
Clasificar sin prometer porcentajes
Cada elemento puede calificarse como sólido, intermedio, débil o pendiente de información. Una buena calificación jurídica con datos económicos deficientes puede justificar una fase inicial de obtención de prueba, no una demanda inmediata. Lo mismo ocurre cuando la cuantía es alta pero el obligado carece de activos accesibles.
Costes que deben entrar en la decisión
- Revisión documental y cronología.
- Pericial económica, contable, comercial o tecnológica.
- Negociación previa, mediación o conciliación.
- Procurador, tasas si proceden, traducciones y desplazamientos.
- Arbitraje, institución y honorarios de árbitros.
- Riesgo de costas y de ejecución.
- Tiempo interno y continuidad del negocio.
Desarrollar el asunto por fases
Puede ser razonable separar: diagnóstico jurídico; obtención y conciliación de datos; estimación económica; reclamación o defensa extrajudicial; negociación; y procedimiento. Cada fase debe tener objetivo, entregable, presupuesto y decisión de continuidad.
Alternativas a una reclamación integral
A veces conviene cobrar primero saldos líquidos, negociar stock o transición, limitar la controversia a una partida, obtener documentación o reservar una acción. La estrategia debe maximizar la posición global, no el número de conceptos incluidos.
Problemas relacionados
Revisado por Álvaro Parra Navarro, abogado el 16 de septiembre de 2026. Consulta cómo se mantiene esta web. Información general: la conclusión exige examinar contrato, hechos, comunicaciones, cifras, prueba y plazos.